1. About en Español
Send to a Friend via Email

Your suggestion is on its way!

An email with a link to:

http://literatura.about.com/od/DonQuijote/p/Resumen-De-Don-Quijote-Capitulos-7-8.htm

was emailed to:

Thanks for sharing About.com with others!

You can opt-out at any time. Please refer to our privacy policy for contact information.

Resumen de Don Quijote: primera parte, capítulos 7, 8

Por

Capítulo 7:

"De la segunda salida de nuestro buen caballero don Quijote de la Mancha"

Gritos que vienen de la habitación de don Quijote interrumpen el escrutinio de la biblioteca. Cuando el cura llega a su cuarto, don Quijote está despierto, diciendo disparates y dando cuchilladas a enemigos invisibles. Le dice al cura que fue don Ronaldo (un personaje de un libro de caballerías) quien le dio palos, tras lo que le dan de comer y se duerme de nuevo. Ya todos están convencidos de que don Quijote ha perdido el juicio por lo que deciden seguirle el juego con la esperanza de traerle a razón si le hablan en términos que él entiende.

Después de dos días en la cama, don Quijote se levanta y lo primero que hace es dirigirse a donde estaban sus libros, pero no los halla. Le pregunta al alma por sus libros, y ella le responde que los llevó el mismo diablo, pero entonces su sobrina le corrige y le dice que los llevó un encantador. Don Quijote cree la historia y sospecha que fue el encantador Frestón (otro personaje de ficción).

Por dos semanas, don Quijote se queda tranquilo en su casa y no muestra mucho interés en salir de nuevo hasta que un día le pide a su vecino, Sancho Panza, un labrador simple, que sea su escudero. Para persuadirlo, don Quijote le dice, entre otras cosas, que existe la posibilidad de que en algún futuro tenga su propia isla ("ínsula") para gobernar. Sancho Panza acepta su propuesta y deja atrás a su mujer e hijos para servirle como escudero.

Preparándose para la segunda salida, don Quijote vende sus pertenencias para tener dinero suficiente y le pide a un amigo que le preste una rodela (escudo pequeño, propio de un infante o gente de pie, dándole a su armadura un aspecto aún más ridículo). Sancho Panza decide traer su asno, ya que no le gusta caminar mucho.

Una noche, sin despedirse nadie y sin que nadie los vea, salen de sus casas y emprenden la aventura. En el camino hablan de la posibilidad de que Sancho Panza tenga su propia isla o reino y le dice a don Quijote que su esposa no sirve para reina y que le convendría más ser condesa. A esto don Quijote le responde que no debe tener expectativas bajas.

Capítulo 8:

"Del buen suceso que el valeroso don Quijote tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento, con otros sucesos dignos de felice recordación"

En su camino encuentran a treinta o cuarenta molinos de viento y don Quijote le dice a Sancho que son gigantes y que van a entrar en batalla con ellos. Sancho le corrige y le dice que no son gigantes sino molinos de viento, pero don Quijote insiste en su fantasía y arremete contra ellos. Le da una lanzada en el aspa, pero cuando un fuerte viento mueve al aspa, rompe su lanza en pedazos y los lleva por delante a don Quijote y Rocinante. Sancho acude a ayudarlos y le dice a don Quijote que bien le había dicho que no eran gigantes. Don Quijote cree que fue el encantador Frestón quien convirtió a los gigantes en molinos para quitarle la gloria de su vencimiento.

Pasan esa noche afuera descansando entre unos árboles y don Quijote desgaja un ramo de uno de ellos para reemplazar a su lanza, ya que había leído que otro caballero hizo lo mismo cuando se quedó sin espada. El día siguiente, don Quijote le dice a Sancho que sólo puede ayudarlo en batalla si es contra gente baja y canallas, pero que no debe interferir si es un altercado entre caballeros hasta que reciba la orden de caballería.

En el camino ven que se acercan dos frailes y detrás de ellos un coche en el que viene una señora vizcaína que va a Sevilla. Don Quijote, sin embargo, cree que son encantadores que llevan en el coche a alguna princesa secuestrada. De nuevo, Sancho trata de hacerlo entender que son frailes y gente pasajera en el coche, pero don Quijote le responde que no sabe mucho de aventuras.

Don Quijote se les acerca a los frailes, les llama "gente endiablada y descomunal", y les exige que dejen libres a las princesas que han secuestrado. Los frailes se quedan muy asombrados ante tales acusaciones e insisten en que no son endiablados ni llevan a nadie secuestrado, pero no llegan a convencer a don Quijote, quien arremete contra el primer fraile, dejándolo tirado al suelo mientras que el otro huye.

Sancho comienza a quitarle los hábitos al fraile porque cree que le corresponden como despojos de batalla. Llegan dos mozos de los frailes y lo atacan a Sancho. Mientras tanto, don Quijote está hablando con la señora que viene en el coche. Le dice que el único agradecimiento que quiere de ella por haberle salvado es que regrese a Toboso y que le cuente todo lo sucedido a su señora Dulcinea. Un escudero vizcaíno que acompaña a la señora escucha esto, amenaza a don Quijote y los dos comienzan una pelea de espadas.

Aquí la historia queda en suspenso, ya que Cervantes interrumpe el argumento para decir que el autor dejó la historia en este punto y que no ha hallado más escrito sobre esta batalla. Aquí también menciona a un segundo autor y dice que éste no pudo creer que no existieran en los archivos documentos sobre el famoso caballero.

© About.com. Todos los derechos reservados.

  1. About.com
  2. About en Español
  3. Literatura
  4. Obras de la A a la Z
  5. Títulos en orden alfabético
  6. Don Quijote
  7. Resumen de Don Quijote: primera parte, capítulos 7, 8

©2014 About.com. Todos los derechos reservados.