Introducción a Don Quijote:
Es una parodia de los libros de caballería en la que abundan los sucesos graciosos, pero que a la vez critica la sociedad española de la época. Su trascendencia está en que nos hace reflexionar sobre los grandes temas de la condición humana, como la fe, la justicia, la realidad y el amor. Esta reseña de Don Quijote te dará una breve introducción al argumento, los temas principales, la estructura y el estilo de esta gran obra.
El argumento:
Siguiendo la tradición caballeresca, don Quijote se encomienda a Dulcinea del Toboso, una figura imaginada por el protagonista. En el mundo de Quijote, nada es lo que aparenta ser. Los molinos son gigantes, las ventas son castillos, las plebeyas son princesas, y los títeres son moros. Durante estas andanzas los caminos de don Quijote y Sancho Panza se cruzan con otros personajes que cuentan sus historias. Pero no todas las aventuras son divertidas ni graciosas --en algunas, especialmente en la segunda parte-- don Quijote y Sancho Panza se convierten en los blancos de burlas y engaños. Al final, don Quijote ya no es el personaje cómico y burlesco. Vencido por el desegaño, nuestro protagonista recupera la cordura pero pierde la vida.
Estilo y estructura:
Se narra en primera persona, aunque parece tercera persona en la mayor parte de la novela. Una de las pocas instancias en las que se percibe la narración en primera persona es la primera (y famosísima) línea de la novela: "En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme . . ." (Parte 1, Cap. 1). Predomina el diálogo, especialmente entre don Quijote y Sancho Panza.
Es una obra renacentista por su humanismo, pero con rasgos barrocos (el desegaño, el ambiente teatral y las apariencias falsas). Si bien es una parodia de libros de caballería en la que predomina el diálogo, las historias intercaladas, que vienen de otros personajes con quienes don Quijote se encuentra en sus andanzas, se prestan al empleo de diferentes estilos narrativos. El relato pastoril, la novela sentimental, la novela picaresca y la novela italiana son algunos ejemplos. Además aparece la tradición popular en los cuentos y refranes (“sabiduría popular”) de Sancho Panza. También incluye formas poéticas, como viejos romances caballerescos, canciones y sonetos.
Temas:
Lo real vs. lo irreal: Cervantes juega con esta dualidad en diferentes planos, siempre borrando la línea entre la realidad y la irrealidad. Comienza con la cuestión de la autoría. Cervantes ficcionaliza la autoría, diciendo que encontró la traducción del texto de Don Quijote en Toledo. Dice que el autor es Cide Hamete Benengeli. Otro ejemplo es el tema de la identidad de don Quijote. ¿Es quién es o quién procura ser? También aparece este tema en el episodio de la Cueva de Montesinos. Nadie cree que don Quijote vio lo que dijo haber visto. De hecho, hay una pausa en la trama en que Cervantes dice que el traductor encontró razones escritas por Hamete sobre la duda que éste tenía con respecto a la veracidad de este cuento. En el episodio del retablo del Maese Pedro don Quijote comienza a arremeter contra los títeres, como si lo que pasara en el escenario fuera real. El espectáculo de los títeres es muy visual y su reacción se asemeja a los espectadores de una obra de teatro. Lloran, gritan y tienen miedo porquen confunden la realidad con la ficción.
Locura: Todos piensan que don Quijote está loco, pero según el crítico Américo Castro es una locura instrumental. Es decir que la supuesta demencia del protagonista le sirve para crear su propia realidad y vivir según sus propias reglas. Aquí entra la fe. Para don Quijote, la importancia de la fe supera la de la realidad. Don Quijote hasta llega a admitir que no le importa tanto si Dulcinea existe en la realidad o no.
Si algo del mundo real no coincide con su ideal, inventa excusas para justificar la situación y cree vehemente en ellas. Por ejemplo, dirá que el castillo está encantado o culpa a un fantasma para justificarse. En otros momentos el protagonista actúa con mucha cordura. Por ejemplo, para emprender sus aventuras de caballería en un mundo moderno regresa a su casa a buscar dinero y ropa limpia, detalles mundanos que no aprecen en los libros de caballería. Esta coexistencia de cordura y demencia resalta desde un principio cuando don Quijote afirma que sabe quien es y quien puede ser.


