1. About en Español
Send to a Friend via Email

Your suggestion is on its way!

An email with a link to:

http://literatura.about.com/od/personajesfamosos/a/Dulcinea-Del-Toboso-Y-Las-Mujeres-En-El-Quijote.htm

was emailed to:

Thanks for sharing About.com with others!

Dulcinea del Toboso y las mujeres en el Quijote

¿Don Quijote está realmente enamorado de Dulcinea? Exploramos el rol femenino.

Por

Son infinitas las declaraciones románticas que hace Don Quijote con respecto a Dulcinea del Toboso en El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes. Sin embargo, sería erróneo asumir que su protagonista pretende una relación amorosa con Dulcinea o cualquiera de los personajes femeninos en esta gran novela del Siglo de Oro.

Lo cierto es que las mujeres le sirven a don Quijote para forjar su identidad como caballero andante y poco más, en particular en los casos de Dulcinea y la duquesa en la segunda parte. La función del sexo femenino como instrumento resalta en el texto cuando don Quijote declara que tener a una amada es imprescindible para todo caballero andante, y recurre a ellas para sus aventuras. También aparece en su devoción inquebrantable hacia Dulcinea, su deseo férreo de servir a damas en amparo, y en su reacción a las mujeres que retan a sus ideas.

Según algunos críticos, éste y otros textos renacentistas aparentan tratarse de la mujer, cuando en realidad la representación de los personajes femeninos nos revela más sobre las preocupaciones del hombre. En Seeking the Woman in Late Medieval and Renaissance Writings, Sheila Fisher y Janet E. Halley ponen hincapié en esta "actividad literaria homosocial":

"For a male author to write [about] women in these periods was to refer not to women-but to men, to desire not a relationship with women, but relationship to the traditions of male textual activity, and, by extension, of male social and political privilege".

Dulcinea del Toboso como accesorio de caballero andante

Cuando don Quijote creó su nueva identidad enumeró los elementos necesarios para ser caballero andante según los libros de caballería: armas, celada y caballo, y también una dama de quien enamorarse. Con este propósito inventó a Dulcinea del Toboso, una mujer ideal pero irónicamente basada en la labradora Aldonza Lorenzo. En la segunda parte, don Quijote vuelve a expresar explícitamente la función instrumental de una dama para un caballero andante: "Otras muchas veces lo he dicho, y ahora lo vuelvo a decir: que el caballero andante sin dama es como árbol sin hojas, el edificio sin cimiento, y la sombra sin cuerpo de quien se cause".

Aquí se hace evidente que la mujer se convierte en una suerte de propiedad. Aunque no la posee físicamente y quizá no exista Dulcinea, se ha convertido en otro accesorio necesario para su oficio, así como su caballo o espada.

Emilio Goggio afirma esta idea en "The Dual Role of Dulcinea in Cervantes' Don Quijote de la Mancha":

"Aldonza has no feminine charms. She holds no warm place in don Quijote's heart. If he is enamored of her, it is only because of his desire to comply with a common practice in the romances of chivalry which requires that every knight errant be in love. 'Yo soy enamorado no más de que es forzoso que los caballeros andantes lo sean.' ".

En el capítulo X, don Quijote le pide a Sancho que vaya a ver a Dulcinea y que al regreso le relate cada detalle del comportamiento de su amada, pero el motivo de esta petición es sobre todo saber lo que Dulcinea piensa de él. "Ten memoria, y no se te pase della cómo te recibe: si muda las colores el tiempo que la estuvieses dando mi embajada; si se desasosiega y turba oyendo mi nombre", le dice a Sancho.

Cuando la existencia de Dulcinea entra en cuestión, don Quijote admite que no es importante averiguar si existe o no, lo cual delata que sólo le importa tenerla como imagen:

"Dios sabe si hay Dulcinea o no en el mundo, o si es fantástica, o no es fantástica; y éstas no son de las cosas cuya averiguación se ha de llevar hasta el cabo. Ni yo engendré ni parí a mi señora, puesto que la contempo como conviene que sea una dama que contenga en sí las partes que puedan hacerla famosa en todas las del mundo . . . ".

La mujer como aliciente de aventuras

Dulcinea, así como otros muchos personajes femeninos, le sirven como fuente de aventuras a don Quijote. En el capítulo XXXII, cuando está hablando de su visita a Toboso, no dice que fue con el motivo de pasar tiempo con su dama, sino para "besarle las manos, y a recebir su bendición, beneplácito y licencia para esta tercera salida . . .".

En cuanto se encuentra con otra mujer en el camino, la duquesa cazadora, se le acerca no con intenciones amorosas, sino para servirle en cualquier aventura que le proponga. En el capítulo XXX, Sancho le dice a la duquesa:

"Este tal Caballero de los Leones . . . envía por mi a decir a vuestra grandeza sea servida de darle licencia para que, con su propósito y beneplácito y consentimiento, él venga a poner en obra su deseo, que no es otro, según él dice y yo pienso, que de servir a vuestra encumbrada altanería y fermosura".

Su dama Dulcinea no es obstáculo para alabar y servir a otra con tal que pueda serle instrumental en su ruta caballeresca. Don Quijote razona cómo puede servir a otra dama en esta cita:

". . .es como un alcaller que hace vasos de barro, y el que hace un vaso hermoso también puede hacer dos, y tres, y ciento: dígolo, porque mi señora la duquesa a fee que no va en zaga a mi ama la señora Dulcinea del Toboso".

Devoción inquebrantable

Si bien no prentende una relación amorosa, la devoción de don Quijote a su dama no flaquea. En la segunda parte encontramos toda suerte de declaraciones exageradas de amor. En el capítulo XXXII, don Quijote dice: ". . . quieren quitarme la vida maltratando la de Dulcinea, por quien yo vivo". Debajo de la superficie, esta devoción no es a Dulcinea, pero a su identidad de caballero andante. Podemos entender aquí que no habla de su vida física sino de su vida como caballero andante. Y en realidad, parece que él no existe para Dulcinea, sino que ella existe, por lo menos en su mente, para que él pueda existir como caballero.

La mujer como amenaza a su identidad

Por más que don Quijote quisiese que las mujeres ayudasen a forjar su identidad de caballero andante, a veces los personajes femeninos retan a sus ideas con ideologías que no cuadran con la suya. En una de sus conversaciones con la duquesa, quien había leído la primera parte de la novela, ella le dice:

"Si mal no me acuerdo, que nunca vuesa merced ha visto a la señora Dulcinea, y que esta tal señora no es en el mundo, sino que es dama fantástica, que vuesa merced la engendró y parió en su entendimiento, y la pintó con todas aquellas gracias y perfecciones que quiso".

Don Quijote le responde que no le importa enterarse si Dulcinea existe o no, y que él no le engendró ni le parió, como cité previamente. Sin embargo, en otros episodios, cuando las mujeres retan a sus ideas, les responde de un modo más agresivo y menos respetuoso. Por ejemplo cuando la sobrina acusa a Don Quijote de mentir, él responde:

"Por el Dios que me sustenta . . . que si no fueras mi sobrina derechamente, como hija de mi misma hermana, que había de hacer un tal castigo en ti, por la blasfemia que has dicho, que sonara por todo el mundo. ¿Cómo es posible que una rapaza que apenas sabe menear doce palillos de randas se atreva a poner lengua y censurar las historias de los caballeros andantes?".

En el capítulo X, la aldeana, que según Sancho es Dulcinea, encarna cualidades completamente opuestas a las que don Quijote imagina que tiene Dulcinea. La aldeana, con sus maneras vulgares y falta de gracia, amenaza las convicciones del protagonista, por lo que dice que está encantada. Esta idea y le permite seguir creyendo que ella es como él quiere.

En fin, don Quijote no tiene otro interés en los personajes femeninos más que su función como instrumento para forjar su identidad de caballero andante, y claramente no le agrada cuando las mujeres no se prestan a este uso.

  1. About.com
  2. About en Español
  3. Literatura
  4. Introducción a la literatura
  5. Personajes famososo
  6. Dulcinea del Toboso y las mujeres en el Quijote

©2014 About.com. Todos los derechos reservados.